Lo que debes saber antes de visitar el Museo Nacional de Antropología

Mar 27, 2026

 

El Museo Nacional de Antropología, en la Ciudad de México, es uno de los recintos más importantes del país por sus dimensiones, el valor de las piezas que resguarda, la relevancia de sus investigaciones científicas y la calidad de su diseño arquitectónico. Te contamos todo lo que debes saber antes de visitarlo.

 

Historia

Tras la caída de Tenochtitlán en 1521, muchas edificaciones indígenas fueron destruidas y sobre sus despojos se levantaron nuevas de estilo europeo. Aunque en los siglos posteriores aparecieron figuras interesadas en rescatar piezas del pasado mexicano y estudiarlas desde una perspectiva histórica y artística, no fue hasta finales del siglo XVIII cuando comenzaron las primeras misiones arqueológicas en el país. En 1790 ocurrieron tres hallazgos que maravillaron a todos: la Coatlicue, la Piedra del Sol y la Piedra de Tízoc, obras monumentales e increíblemente bellas de la civilización mexica. Con estos descubrimientos inicia la historia del Museo Nacional de Antropología.

 

Coatlicue, Piedra del Sol y Piedra de Tízoc

 

Se inauguró un museo en la Antigua Universidad Pontificia para resguardar las piezas que se iban encontrando en las expediciones arqueológicas por todo el territorio. Sin embargo, pronto el espacio resultó insuficiente. En 1866 Maximiliano de Habsburgo destinó al museo una nueva sede en el Palacio de Moneda; aún así, también este recinto quedó rebasado con el crecimiento constante de la colección, especialmente tras hallazgos tan relevantes como la Tumba 7 de Monte Albán y la Tumba de Pakal en Palenque. En poco tiempo las vitrinas del museo estaban a reventar y las piezas se encontraban amontonadas unas sobre otras. 

 

 Sala de Monolitos en el Palacio de Moneda, finales del siglo XIX

 

Durante el gobierno de Porfirio Díaz el pasado mexicano comenzó a valorarse como un legado exquisito capaz de impresionar a la comunidad científica internacional. El proyecto de un nuevo museo fue propuesto, aunque no se concretó por el estallido de la Revolución mexicana.

Finalmente llegamos a la campaña presidencial de Adolfo López Mateos, quién prometió impulsar la construcción del museo si ganaba las elecciones. Cuando subió al poder cumplió su promesa y estableció la sede del proyecto en el Bosque de Chapultepec en 1963, un año en el que México gozaba de estabilidad económica y en una etapa particularmente brillante para el desarrollo museístico del país.

 

Inauguración del Museo con López Mateos en 1964

 

Diseño arquitectónico

El diseño arquitectónico del museo estuvo a cargo de Pedro Ramírez Vázquez y se formuló con un amplio trabajo interdisciplinario: arquitectos, arqueólogos, historiadores, antropólogos, técnicos, artesanos y artistas colaboraron para crear, no solo un espacio bello, sino uno que respondiera a las necesidades museográficas de las piezas y a las investigaciones científicas. Cientos de personas, incluidos civiles que se acercaron para ayudar, construyeron el edificio en diecinueve meses, un tiempo asombroso tomando en cuenta sus dimensiones y detalles. Se organizaron varios grupos y jornadas para que la labor funcionara las veinticuatro horas del día. Fue un trabajo conjunto impulsado por un sentimiento nacionalista con el objetivo de dar a “conocer y entender en lo posible el significado del México indígena y relacionarlo con el México unido que todos queremos forjar”.[1] El presidente López Mateos dijo que debía ser un lugar en el que “los mexicanos al salir de él, salieran orgullosos de ser mexicanos”.

Cuando cruzamos el vestíbulo y pasamos al enorme patio central, vemos el espacio dominado por el famoso Paraguas con un relieve escultórico de los hermanos Chávez Morado. Está dividido en cuatro partes que representan: la integración de lo indígena y español, las heridas de México, la proyección del país hacia el mundo y la lucha del pueblo mexicano por su libertad.

Si quieres ver el análisis de cada parte del relieve te recomendamos este video

 

El Paraguas

 

Las salas están distribuidas en torno a un núcleo central. Las de la planta baja están dedicadas al mundo prehispánico, mientras que en la planta alta se ubican las salas etnográficas. Si nos colocamos junto al Paraguas y miramos hacia el vestíbulo de la entrada, veremos unos bajorrelieves que representan el Códice Boturini (Tira de la Peregrinación) donde se narra el viaje mítico de los aztecas desde Aztlán hasta Tenochtitlán, donde fundaron la capital del imperio mexica.

Si quieres conocer todo sobre el Códice Boturini te recomendamos este video

 

Relieve del Códice Boturini la pared del Museo 

Fragmento del Códice Boturini

 

El diseño del edificio buscó materializar el respeto a la tradición de los pueblos indígenas: no se concibió como un espacio cerrado al estilo europeo, sino como una arquitectura en diálogo contante con la naturaleza que lo rodea. Por eso cuando nos encontramos en el patio central (inspirado en el Cuadrángulo de las Monjas en Uxmal) el cielo se convierte en parte del recorrido y, al ingresar a las salas, aparecen patios interiores con plantas y réplicas de sitios arqueológicos.

Otro elemento arquitectónico que refuerza esta inspiración es la celosía que atraviesa todas las salas. Funciona como una reinterpretación geométrica de la serpiente, uno de los animales más importantes en la cosmovisión mesoamericana.

 

Celosías de las salas

 

Recorrido por las salas

El Museo de Antropología tiene una superficie de 70,000 metros cuadrados, por eso te recomendamos no querer abarcar todo el museo en una sola visita. Puedes planear un recorrido por las salas que más te interesen.

 

Planta baja

En la planta baja se exhiben las grandes civilizaciones prehispánicas. Este nivel está dedicado a la arqueología y permite recorrer miles de años de historia a través de esculturas, relieves, objetos rituales y piezas de la vida cotidiana que ayudan a entender cómo pensaban y se organizaban estos pueblos.

Aquí se encuentran salas dedicadas a culturas como la mexica, maya, olmeca, teotihuacana, zapoteca, tolteca, entre muchas otras. Cada espacio busca explicar el contexto de las piezas: su función, simbolismo y el mundo en el que fueron creadas. No se trata solo de objetos antiguos, sino de testimonios para comprender sociedades complejas, con sistemas políticos, religiosos y artísticos propios.

Te comparto un plano con la organización de las salas:

 

 

 

Planta alta

El segundo piso del Museo suele ser menos visitado, pero resguarda riquezas de los pueblos vivos de México. Ahí se exhiben piezas y objetos que permiten comprender la enorme diversidad cultural del país. Para la creación de estas salas etnográficas, llegaron personas de distintos pueblos —zapotecos, mixtecos, nahuas y más—, quienes construyeron viviendas dentro del museo y colaboraron en la correcta exhibición de los objetos de su entorno cultural. Además, sesenta expediciones recorrieron el país para reunir miles de piezas, como textiles, cerámica y artesanías.

 

Construcción de viviendas dentro de salas etnográficas

 

Hasta el año pasado las salas estaban organizadas por regiones, como la zona maya, la Costa del Golfo, Oaxaca, la Sierra de Puebla, entre otras. En el 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum reinauguró las salas etnográficas con una nueva museografía basada en ejes temáticos:

  • Historias, identidades y resistencia
  • Pueblos, lenguas y territorios
  • Maíces, milpas, tierra y alimento
  • Textiles
  • Celebraciones y rituales

 

Trajes en las salas etnográficas

 

Visitar el Museo Nacional de Antropología nos ayuda a recorrer el pasado y presente de México. Cada sala y espacio se creó con un arraigado sentido nacionalista. A nivel internacional es un referente gracias a su enfoque científico, visión interdisciplinaria e innovador diseño arquitectónico. Es un lugar obligado para visitar si viajas a la Ciudad de México.

Para terminar, te recomendamos visitar la página web del Museo de Antropología, donde puedes encontrar explicaciones de las piezas, juegos didácticos y mucho más. 

 

[1] Bernal, Museo Nacional de Antropoloíga de México, 9.

 

 


 

Bibliografía

  • Varios. (1979) Museo Nacional de Antropología de México. México: Daimon.

  • "Serie Museo Nacional de Antropología. Parte 1. El proyecto del museo". YouTube.

  • "Clásicos de la Arquitectura", ArchDaily. Página web.  

  • "Arquitectura y construcción", INAH. Página web.

 


 

Autora

Sara Padilla.  Licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Aguascalientes y escritora con estudios en Escritura Creativa y Crítica Literaria por la Universidad Nacional Autónoma de México. 

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